El proyecto fotográfico para las nuevas campañas publicitarias del DAIA Conil se desarrolló junto a la agencia Fly Me To The Moon con un planteamiento claro: construir un relato visual fiel al concepto del hotel y útil para sus acciones de branding. Las imágenes sitúan los espacios en el centro, incorporando presencia humana y un estilismo coherente con el perfil del huésped, para transmitir una experiencia real y coherente con la identidad del establecimiento.
La producción se llevó a cabo durante dos jornadas con el hotel en pleno funcionamiento, lo que exigió una planificación precisa y una coordinación constante entre equipos. Se fotografiaron recepción, habitaciones y zonas comunes, alternando localizaciones y talentos para optimizar tiempos sin interferir en la operativa diaria del resort. La iluminación se mantuvo suave y natural; flashes y reflectores se utilizaron únicamente para equilibrar contrastes y preservar la atmósfera real de cada espacio.
DAIA Conil responde a un concepto slow donde arquitectura, materiales, gastronomía y experiencias conviven en equilibrio con el entorno. Esa forma de entender la estancia marcó el tono visual del proyecto: escenas tranquilas, gestos cotidianos y una narrativa que invita a imaginar la experiencia antes incluso de llegar.