Como fotógrafo especialista en hospitality con base en la Costa del Sol, el turismo es el día a día: con los años he llegado a entender el sector, la operativa de los hoteles y sus necesidades de marketing, lo cual me ayudó a plantear unos servicios de fotografía y video que tienen en cuenta todas las principales exigencias tanto de cadenas hoteleras o grandes resorts, como de hoteles boutique, casas rurales e incluso alojamientos turísticos u hostales.
El ecosistema hospitality, ya sea en Marbella, Málaga, Madrid o cualquier otro destino nacional o internacional, requiere una preproducción cuidada. Fotografiar hoteles hoy en día exige integrarse en la operativa diaria del establecimiento, permitiendo al personal del hotel seguir trabajando eficazmente, así como realizar la sesión con orden, rapidez y precisión.
Las reuniones de preproducción con los departamentos y agencias de marketing, o la misma gerencia, responden exactamente a esto: por un lado, definimos el objetivo del reportaje, cómo presentar el material, su uso final, la estética y el feeling. Por otro, fijamos las franjas horarias para fotografiar cada zona, nos coordinamos con los equipos del establecimiento para que todo esté preparado y gestionamos eventuales permisos de acceso o de vuelo, si el reportaje incluye dron.
La fotografía hospitality contemporánea ha dejado atrás la simple descripción del espacio físico. El producto ya no es la habitación, el spa o el restaurante, sino la propia experiencia de vivir todos los espacios del hotel. El enfoque que propongo es mucho más lifestyle y aspiracional, donde la arquitectura se fotografía con personajes y los interiores se construyen con encuadres que aportan dimensión sensorial. El objetivo es transmitir cómo se vive cada espacio, no solo describir sus instalaciones.
Esta lógica incluye también la fotografía gastronómica, que es parte central de cualquier propuesta hotelera, y que tiene su propia operativa. La sesión se realiza en coordinación con el chef y el maître para respetar tanto el servicio como los huéspedes, y dedicar el tiempo necesario para conseguir imágenes bien compuestas y bien iluminadas.
Esta planificación previa no deja nada al azar y permite aprovechar cada hora de producción en el sitio. Los entregables resultantes sostienen web, prensa, campañas y redes sociales, trazando el territorio visual del hotel de manera coherente y reconocible dentro de su identidad de marca.
En los dos días de producción de esta campaña publicitaria para Fuerte Group Hotels, gestionada por la agencia Fly Me To The Moon de Madrid, integramos la arquitectura y el interiorismo del Daia Slow Beach Hotel de Conil dentro del concepto de quiet luxury que define su propuesta de hospitality.
Optamos por composiciones gráficas y balanceadas, e incorporamos personajes que habitan los espacios para aportar una dimensión humana, sensorial y aspiracional, equilibrando arquitectura y lifestyle.
COEO Hospitality introdujo con el Pod Hostel, diseñado por Eran Binderman Architects, un nuevo tipo de alojamiento para el mercado hotelero de Málaga: los pods. Para que los viajeros pudieran entender el espacio disponible, añadimos personas y objetos, como maletas o prendas, dentro de cada unidad para fijar escala, optando por composiciones fotográficas en su mayoría frontales y abiertas. Seguimos el mismo guion también en las zonas comunes para que todo cobrara sentido dentro de la experiencia global del hostal.
SPACES BECOME EXPERIENCES, LIFESTYLE MADE INTO IMAGERY
Hospitality photography by Dani Vottero



